La Central Sindical Independiente y de Funcionarios, CSI-F en Ourense, logra una sentencia histórica.

Después de ocho años de lucha en los tribunales, los servicios jurídicos de la unión provincial de CSI-F en Ourense han conseguido que un juez les dé la razón y dicte una sentencia en la que se le reconoce a una trabajadora de la Jefatura Territorial de Política Social en Ourense, que sufre de sensibilidad química múltiple, una enfermedad no reconocida por la OMS y que en España se considera inexistente. La afectada es una médico del servicio de Dependencia en la provincia que empezó a manifestar los síntomas de esta dolencia en 2008, a partir de un vertido accidental de gasóleo en el que por aquel entonces era su centro de trabajo. Un hecho que demuestra que se trata de una patología adquirida en el entorno del trabajo y que puede pasar a ser considerada como enfermedad laboral, tratándose del primer caso en España.

Derivadas de esta enfermedad, los pacientes soportan reacciones cutáneas, gástricas y respiratorias al entrar en contacto con productos tan cotidianos como el polvo denso, la pintura, los tóneres de impresoras, los ambientadores e incluso algunos cosméticos, una situación que ha impedido a esta facultativa poder reincorporarse de manera normal a su puesto de trabajo ante la pasividad de la Administración y la Mutualidad a la que acudió para que la atendiesen en cada una de las diez recaídas que ha sufrido en los últimos ocho años. Tras diagnosticar su caso como “alergia sin especificar”, le han obligado a incorporarse a su puesto de trabajo reiteradamente sin un tratamiento efectivo ni unas condiciones laborales adaptadas a su nueva situación, después de todas y cada una de la decena de veces que ha sufrido algún brote.