Para ahorrar de una forma efectiva se deben equilibrar tres ingredientes básicos

Los tres principios sobre los que se basa el ahorro

Para ahorrar de una forma efectiva se deben equilibrar tres ingredientes básicos que se concretan en los objetivos, la disciplina y la estrategia. A continuación el comparador financiero y de minicréditos WannaCash.es te habla sobre los tres principios básicos sobre los que sustentar tu proceso de ahorro:

Disponibilidad
Los márgenes de actuación en cualquier circunstancia de la vida vienen dados por el factor de disponibilidad. Sobre este concepto debe basarse cualquier estrategia de ahorro para que llegue a ser efectiva. Esto se resume en un proceso de concienciación donde la persona que comienza a ahorrar se da cuenta de lo trascendente que resulta tener una base de dinero que pueda cubrir las necesidades e imprevistos que puedan surgir. Si este concepto base se pasa por alto el resultado será una economía pobre y una vida donde reinará la escasez de disponibilidad de oportunidades y posibilidades de actuación ante imprevistos y circunstancias inesperadas. Este principio es la pauta clave dentro del proceso de ahorro del cual se gestan todos los demás. El objetivo principal es generar una situación de disponibilidad para poder hacer frente a una serie de obligaciones financieras.

Constancia
Al margen de la enorme variedad de técnicas y sistemas de ahorro que existen, el ahorro viene determinado por una decisión real y consistente. Esto se traduce no solo en una intencionalidad, sino en la transformación de las ideas en acciones y el ingrediente más importante de todos: la constancia. Aquellas personas que no trabajan sobre la constancia tienen muchas más probabilidades de caer en la tentación de gastar los ahorros antes de tiempo y para cubrir los gastos de un bien o servicio distinto al que en un momento se fijó como meta. Para poder subrayar la constancia dentro de un proceso de ahorro se hace necesario elaborar un plan o estudio. A través de un estudio previo sobre la situación de nuestras finanzas personales se consigue concretar cuáles son los objetivos y por lo tanto se generan más oportunidades para continuar el proceso y lograr la meta final.

Multiplicación
El tercer principio es tan importante como el resto. Este se basa en la idea de multiplicación. El objetivo de cualquier proceso de ahorro es obtener un método que nos permita no sólo conservar nuestra riqueza, sino multiplicarla y que el dinero produzca más dinero. Para obtener este sistema se hace necesaria la búsqueda de alternativas de inversión que deriven en un incremento de la riqueza. Para ello es interesante valorar diferentes posibilidades que van desde la creación de alguna actividad comercial o el acceso al mercado financiero para capitalizarlo.